VERALLIA celebra la XI EDICIÓN DEL CONCURSO DE DISEÑO Y CREACIÓN EN VIDRIO

ALIMARKET.ES / Verallia, primer productor europeo y tercero a nivel mundial de envases de vidrio para alimentación y bebidas, ha celebrado la XI Edición de su Concurso de Diseño y Creación en Vidrio en una convocatoria conjunta entre España y Portugal, en la que han participado 160 alumnos de 13 escuelas (nueve españolas y cuatro portuguesas). Bajo el nombre ‘Tu talento a través del vidrio’, el desafío era innovar en los envases de vidrio para crear un producto único y diferente.

De los 114 trabajos presentados al certamen, las propuestas más diferenciadoras y originales han a ido a parar a tres escuelas españolas. Así, ‘Kausay’ de los alumnos Gonzalo Chaves Gutiérrez, Cristina Eirea Ponte, Pámela Ruiz Whali de Elisava (Barcelona School of Design and Engineering), se han alzado con el primer premio, valorado en 2.500 €. Kausay es una botella de vidrio para licores con denominación de origen que sean de exportación, en este caso, el pisco peruano. Los alumnos se han inspirado en las cerámicas de la cultura Paracas. Esta cultura se desarrolló́ en el departamento de Ica – Perú́ y se extendió́ abarcando diferentes territorios incluyendo la ciudad de Pisco, donde se origina el licor que lleva su nombre. El proyecto abarcaba todas las fases de puesta en el mercado y fue el más aclamado por el jurado.

En segundo lugar, con 1.300 €, ha quedado el proyecto ‘Insòlit’ de la alumna Paulina Kulyk, también de Elisava. Insòlit es una botella de aceite de oliva con un diseño inspirado en un fenómeno cotidiano pero sorprendente: las manchas de aceite al ser vertidas sobre una superficie. Más allá́ de su naturaleza efímera, estas manchas encierran una riqueza estética y conceptual que despierta la creatividad.

El tercer lugar es para ‘Oiari’, de la alumna Elizaveta Loseva de IED Barcelona, quién se ha hecho con el premio valorado en 900 €. Oiari es una botella de vino inspirada en La Rioja para conectar al consumidor directamente con el origen del vino. Esto permite a cada bodega encontrar su propia identidad, relacionándolo con los aromas y sabores a través de la modificación de las curvas de la botella inspiradas en la forma de crecer de la vid.