Samanta Schweblin, ganadora del I PREMIO AENA DE NARRATIVA HISPANOAMERICANA

REVISTAVANITYFAIR.ES / Samanta Schweblin (Buenos Aires, 1978) se convirtió hace unas horas en la ganadora del primer Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, cuyo monto de un millón de euros –el mayor para un libro ya publicada en nuestro idioma– había atraído tanta atención como debate, por la condición de empresa semipública de Aena. 

El buen mal, de paso, ha roto otra barrera en los grandes premios en castellano: es un libro de relatos, la especialidad de la argentina, que se considera primordialmente “una cuentista”, como explicaba el año pasado a Letras Libres. Una “que cada tanto falla y no le queda sino escribir doscientas páginas más para decir lo que debería haber escrito en diez”, para explicar sus incursiones en la novela (Distancia de rescate, que le valió su primera nominación al Booker, de las tres que lleva; o Kentukis, una distopía tecnológica que funciona a la vez como novela y volumen de cuentos, en territorios que ya recorrieron Ursula K. Le Guin o Ray Bradbury).