Relato ganador del XXXI PREMIO DE RELATOS CORTOS JOSÉ NOGALES
Perorata de un vampiro
Gonzalo González Ugidos
Todo el mundo tiene la convicción de poseer al menos una virtud por pequeña que sea. Esta es la mía: soy una de las personas menos irascibles que he conocido en mi vida. La ira es un estorbo, siempre lo he pensado y puede que suene como que no tengo sangre en las venas. Creo que es algo relacionado con el temperamento heredado de mi madre. O tienes ataques de furia o no los tienes. Y yo no los tengo. Yo sólo me deprimo. Por eso cuando, por tercera vez en mi vida, me cayó un rayo me sorprendí a mí mismo perdiendo los estribos y blasfemando como un loco: maldije al rayo, imprequé al clima e injurié a todo lo que se me ocurrió mientras trataba de moverme dando tumbos y me alejaba del espeluznante agujero negro que vomitaba una humareda. Sobre todo, me irrité conmigo mismo por gafe, por mufa, por cenizo.
RELATO COMPLETO en https://www.diphuelva.es



