El pianista canadiense Jaeden Izik-Dzurko se impone en el 67 CONCURSO DE PIANO MARIA CANALS

LAVANGUARDIA.COM / Jorge de Persia / El programa de este concierto, con la Jove Orquestra Nacional de Catalunya dirigida por Manuel Valdivieso en el Palau de la Música Catalana, no salió del marco habitual de las competiciones similares en que los finalistas buscan lucimiento en el artificio más que en la interioridad y el arte, aunque felizmente hubo una muy buena sorpresa con quien resultó ganador.

Obras de Rachmaninov y de Prokofiev: Concierto nº 3 del primero y también el nº 3, en Do, de Prokofiev, éste en versión feliz del concursante Antonio Chen Guang (China, 27 años), con autoridad, precisión y también musicalidad.

Con el Rachmaninov abrió la sesión el joven de 20 años Masaya Kamei (Japón), siempre con la JONC y Valdivieso en una difícil tarea realizada con éxito. Pianista seguro, hizo una versión con escaso color, brío pero de poco relieve expresivo, acompañado de una orquesta que tuvo varios desajustes de afinación, corregidos cuando acompañaron al canadiense.

Pero al escuchar el Rachmaninov del joven Jaeden Izik-Dzurko percibimos seguridad y ambición artística al margen del brillo y el virtuosismo que dominó el perfil del programa. Me llamó la atención un sonido potente y a la vez muy sensible, convicción personal y personalidad. Su trabajo no se vio en ningún momento afectado por el volumen de la orquesta, cosa habitual en estas obras, y tanto en los momentos de virtuosismo como de interioridad expresiva, mantuvo un equilibrio en una apuesta por la claridad y la sobriedad. Daba la sensación de un pianista ya rodado, maduro incluso, a pesar de su aspecto muy juvenil. Una grata experiencia seguramente avalada por la percepción del jurado internacional en las pruebas iniciales.

Abrió la sesión una breve y emotiva actuación de la pianista ucraniana reciente refugiada Maryna Naydon, en alusión a la cruel invasión por la prepotencia de la Rusia de Putin y sus secuaces.