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EL PERIODICO DE ARAGÓN. ROBERTO MIRANDA ZARAGOZA Una gran fiesta es el título del cartel elegido ayer como oficial por el Ayuntamiento de Zaragoza para anunciar las Fiestas del Pilar de este año, entre 131 trabajos presentados. Su autor, Miguel Iguacen Sebastián, un zaragozano de 34 años, diseñador de profesión, ya ganó el mismo concurso en el año 2000 con un trabajo realizado entonces con Raúl Calavia. Y tiene además un premio cartelístico en Valencia para una feria de Arte en el 2002.
El cartel ganador representa a una pareja de jóvenes bailadores de rostros esquemáticos con castañuelas de las que surgen estrellas que se dispersan sobre un fondo rojo. Todo el panel está recorrido por líneas finas y claras que dotan de un gran dinamismo y alegría al conjunto. Tras las dos figuras (él ataviado de baturro, ella de calle) un grupo de luces blancas conforma la silueta de una Virgen del Pilar cuya corona estrellada tiene en su centro un pequeño corazón rojo. El cuadro está plagado de destellos pirotécnicos.
La teniente de alcalde de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza, Rosa Borraz, destacó que en Una gran fiesta "aparecen todos los elementos: la tradición y la modernidad, el Pilar, la ofrenda, los fuegos, con un diseño claro" para agregar que "lo complicado fue hacer la primera selección". Un jurado eligió primero 30 carteles, de los que finalmente pasaron cinco a la gran final. El premio está dotado con 3.000 euros y los cuatro finalistas recibirán 600 euros cada uno.
Estos accesit fueron para los carteles Goza Zaragoza, de Néstor Ayats; Piraleta de Jesús Rivero; Alpargatas, de Leticia Barbero y Pilar! de Xabier Pascual. Los tres primeros autores son zaragozanos y el cuarto tiene su domicilio en Madrid. Precisamente la obra de éste último, realizada en la estética del pop, pugnó en solitario en estrecha igualdad con la ganadora hasta la decisión final.
FORMAS CONTUNDENTES
Miguel Iguacen recibió telefónicamente la noticia en su taller de trabajo y acudió a atender a los medios: "He utilizado el rojo y el negro porque son bastante representativos. Este trabajo viene de la necesidad de divertirme y cuando las cosas las haces tranquilo, salen".
Este diseñador reveló que la obra fue diseñada completamente por ordenador, con una estética personal muy clara: "Me gusta la geometría y las formas contundentes" y el intento de "reflejar el espíritu de una fiesta, independientemente de que la gente lo entienda o no". También desveló su interés por "generar dinamismo, que tuviera movimiento". Y se mostró escéptico con el sentimiento de verlo reproducido durante los próximos meses por la calle Miguel Iguacen indicó: "Cuando has hecho las cosas, el valor desaparece. El valor está en hacerlas".
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